A una semana del lamentable accidente ocurrido sobre los juegos infantiles del bar Mirasoles, en el Parque Avellaneda, un suceso similar causó estupor en Barrio Norte. Una rama de grandes dimensiones se desprendió del tronco y cayó en la zona central de Plaza Urquiza.

Por el relato de los vecinos de la zona se conoció que el suceso se registró cerca de las 6 de la mañana. A pesar de las dimensiones de la rama caída, en este caso no se registraron heridos ni daños materiales en el popular solar de la capital provincial.

A raíz de lo sucedido, personal de la Municipalidad se presentó en el lugar para proceder a delimitar la zona y retirar los restos del árbol que cayeron en ese sector, sobre unas construcciones que sirven de merenderos para los visitantes.

Hace un mes, en la misma plaza también se había precipitado un árbol de raíz y en esa ocasión tampoco hubo daños.

Trabajos de poda

Días atrás, la gestión municipal había informado que en los principales pulmones verdes, como Plaza Hipólito Yrigoyen (barrio sur) y en la Plaza Urquiza (barrio norte), se estaban realizando tareas de poda y mantenimiento sobre el arbolado urbano.

“La poda se hace los 365 días del año, dependiendo el momento que sea del año. Los trabajos que se realizan son poda de levante y despeje. La poda se hace en las copas, además de la extracción de árboles secos”, había manifestado Carlos Arnedo, secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad. En aquella oportunidad, el funcionario remarcó a LA GACETA que esas tareas se realizan durante todo el año en las plazas de la ciudad y negó que se haya empezado a realizar esto desde lo sucedido en el Parque Avellaneda.

Consultada sobre las implicancias de estas actividades, la responsable del Jardín Botánico de la Fundación Miguel Lillo, Ana Levy, sostuvo que las razones para podar deben estar “muy justificadas”. “En el caso de árboles urbanos hay que evitar las podas. Estos árboles se desarrollan y generan una estructura en la que sus ramas están muy bien ancladas al tronco. Cuando podamos generamos que vuelven a rebrotar ramas pero con uniones débiles que tienen más riesgos de caída que las originales”, explicó la experta.

Según indicó Levy, a la hora de recortar las ramas también debe tenerse en cuenta el factor aerodinámico de los árboles. “El árbol tiene una copa con cierto equilibro aerodinámico porque va formando la copa en función de los vientos normales del lugar donde crece. Cuando podamos esa copa le generamos un estrés al árbol, y tiene que cerrar esas heridas. Entonces debe hacer un esfuerzo muy grande energéticamente”, señaló.

Estado delicado

La niña de ocho años que resultó herida en el accidente del Parque Avellaneda continúa internada en la terapia intensiva del Hospital del Niño Jesús. Según confirmó Víctor Ríos -padre de la niña- a este medio, en las últimas horas se logró estabilizar la presión intracraneana, pero los profesionales médicos son cautos y remarcan que el cuadro de salud es delicado.